Funcionarios cuestionan celebración de cumpleaños de DIDECO en dependencias municipales, en horario laboral, y rol de funcionaria que solicitó cuotas para financiar el evento
Serios cuestionamientos se han generado al interior de la Municipalidad de Chillán luego de que, según antecedentes entregados por funcionarios, la directora de Desarrollo Comunitario (DIDECO), Alejandra Martínez, celebrara su cumpleaños el mismo día laboral, alrededor de las 15:00 horas, al interior de dependencias municipales, junto a funcionarios de la repartición, incluyendo personal de confianza directa de la directora.
De acuerdo a los testimonios recogidos, para financiar dicha celebración se habría solicitado una cuota económica a funcionarios municipales, gestión que habría sido realizada por Mónica Barría, persona vinculada al círculo cercano del alcalde y esposa de un funcionario del Banco de Chile, situación que generó incomodidad y molestia entre los trabajadores.
“No fue una invitación voluntaria, fue una solicitud directa. Varios se sintieron presionados a aportar dinero para una actividad personal de su jefatura, en horario de trabajo y dentro del municipio”, señala una fuente interna.
Cuestionamientos a la idoneidad de la funcionaria que organizó la actividad
Las críticas apuntan especialmente al rol desempeñado por Mónica Barría, respecto de quien fuentes internas sostienen que no cumpliría funciones claras ni acordes a su cargo, señalando incluso que la principal gestión que se le reconoce durante el año habría sido precisamente la organización de esta celebración, lo que ha generado serias dudas sobre su idoneidad, aporte real y compromiso con el servicio público.
“Que la principal labor del año haya sido reunir dinero para un cumpleaños, y no trabajar en beneficio de la comunidad, refleja el nivel de desorden que existe hoy en la dirección”, señalan funcionarios.
Llamado a revisión administrativa
Funcionarios y dirigentes internos han solicitado una revisión administrativa urgente, para esclarecer el uso de dependencias municipales con fines personales, la eventual presión económica sobre trabajadores y el adecuado cumplimiento de funciones de quienes integran la Dirección de Desarrollo Comunitario.
El correcto funcionamiento de DIDECO es fundamental para la atención de organizaciones sociales, juntas de vecinos y programas comunitarios, por lo que estas situaciones —de confirmarse— afectan gravemente la confianza pública y la calidad del servicio que se entrega a la comunidad.




