Alcalde Benavente se ausenta para evitar firmar destitución de cercano colaborador, pero sanción se mantiene
La Municipalidad de Chillán confirmó la destitución de Víctor Fernández Urbina, luego de que fueran rechazados todos los intentos administrativos y jurídicos para dejar sin efecto la sanción aplicada en su contra por acoso sexual laboral.
De acuerdo con antecedentes contenidos en el Decreto N° 2641/2026, el alcalde Camilo Benavente Jiménez se ausentó del procedimiento, permitiendo que la resolución final fuera firmada por la alcaldesa subrogante, en un contexto donde Fernández es cercano al edil, lo que generó cuestionamientos internos por la necesidad de evitar conflictos políticos y personales en una decisión de alta gravedad institucional.
Pese a esta maniobra, Fernández intentó por todos los medios administrativos revertir su destitución, solicitando la reapertura del sumario y presentando un recurso de reposición, ambos rechazados en su totalidad por la autoridad municipal subrogante, al no existir errores de hecho ni nuevos antecedentes que permitieran invalidar la sanción.
El decreto es categórico en señalar que la responsabilidad administrativa es independiente de la penal, y que el acoso sexual laboral quedó plenamente acreditado tanto en sede administrativa como en la justicia laboral, validando la aplicación de la máxima sanción disciplinaria: la destitución.
Con ello, la Municipalidad cerró definitivamente el caso, ratificando la expulsión del servicio público de Víctor Fernández Urbina, dejando en evidencia que, pese a cercanías políticas y esfuerzos por dilatar el proceso, la sanción no fue acogida ni revertida.




