Una nueva controversia política vuelve a golpear al delegado presidencial de Ñuble, Diego Sepúlveda, luego de que el anuncio de suspensión de clases se retrasara cerca de una hora en medio de una disputa por el protagonismo comunicacional.
Según antecedentes conocidos por Reporta Ñuble, desde la Delegación Presidencial se habría solicitado bajar publicaciones realizadas por la Seremi de Educación, con el objetivo de que fuera el propio delegado quien comunicara oficialmente la medida.
Mientras las autoridades discutían quién debía realizar el anuncio, miles de familias, apoderados, estudiantes y comunidades educativas permanecían a la espera de información clara y oportuna.
Finalmente, el diputado Felipe Camaño terminó informando públicamente la suspensión, ganándole nuevamente la pulseada comunicacional al delegado presidencial.
El episodio vuelve a dejar a Diego Sepúlveda en el centro de una controversia política y abre cuestionamientos sobre su capacidad de conducción regional, especialmente durante una emergencia, cuando la prioridad debiera ser informar a la ciudadanía y no disputar protagonismos.
En una emergencia, las familias necesitan respuestas, no peleas políticas ni disputas por quién aparece primero anunciando una decisión.








