Cuando todo indicaba que la directora del hospital dejaría su cargo por instrucción emanada desde la Delegación Presidencial Regional, el Ministerio de Salud terminó revirtiendo completamente la decisión y optó por ratificarla en su puesto mediante el sistema de Alta Dirección Pública (ADP).
Pero el verdadero remezón estaría en el Servicio de Salud Ñuble.
Según antecedentes conocidos, llegaría el actual director de Salud de Pemuco, Francisco Garrido, quien quedó en el centro de la polémica nacional tras el escándalo de los médicos del Cesfam de esa comuna que se otorgaron licencias médicas entre ellos mismos, dejando sin atención médica a toda la comunidad. (El Mostrador)
El caso incluso derivó en investigaciones de Contraloría y formalizaciones por emisión de licencias falsas, luego que se conociera que siete médicos terminaron simultáneamente con reposo médico en medio de un conflicto interno por asignaciones económicas. (La Tercera)
La llegada del personero no sería menor: tendría la misión de enfrentar una compleja reestructuración interna que podría significar la salida de cerca de 400 funcionarios sin confianza legítima dentro del sistema de salud regional.
La decisión ya genera fuertes cuestionamientos internos, considerando que mientras el Ministerio retrocede en la salida de la directora del hospital, instala en un cargo estratégico a una autoridad que quedó asociada a uno de los casos de salud pública más polémicos del último tiempo en Ñuble.



