Durante esta jornada, desde el Ministerio de Salud se habría solicitado la renuncia al seremi de Salud de Ñuble, Jorge Carrillo, quien deja el cargo a menos de tres meses de haber asumido.
Su salida estaría marcada por un pobre desempeño, falta de conducción política y la compleja crisis generada en torno a la dirección del Hospital Clínico Herminda Martín, uno de los temas más sensibles para la región.
La caída de Carrillo golpea directamente al Gobierno Regional, especialmente en una cartera clave y altamente exigente como Salud, donde se requiere capacidad técnica, política y de gestión.
Con esto, el seremi se transforma en el primer caído del gabinete regional, dejando además bajo presión a otras autoridades cuestionadas, como el seremi de Economía, marcado por denuncias vinculadas a Ley Karin y críticas a su desempeño profesional.
Ñuble vuelve a quedar en evidencia: improvisación, conflictos internos y autoridades que no logran sostener la conducción de áreas estratégicas.



